Krug 2008: elegancia atemporal
Lo esencial
El Krug 2008 «Élégance Intemporelle» es un champán de añada elaborado con un 53 % de Pinot Noir, un 25 % de Meunier y un 22 % de Chardonnay, y criado durante 12 años en bodega. Procedente de un año fresco y con poca insolación, ha obtenido la puntuación perfecta de 100/100 según James Suckling.
- ¿Cuál es la composición del coupage del Krug 2008?
- El Krug 2008 se elabora con un 53 % de Pinot Noir (parcelas de Aÿ, Mareuil, Bouzy y Ambonnay), un 25 % de Meunier y un 22 % de Chardonnay, lo que le confiere un perfil elegante, afrutado y de gran complejidad aromática.
- ¿Qué puntuación ha recibido el Krug 2008 y por qué?
- James Suckling ha otorgado la puntuación perfecta de 100/100 al Krug 2008, elogiando su excepcional frescura, sus aromas a pedernal, flores, almendras y limones, y su notable equilibrio entre potencia y suavidad.
- ¿Con qué platos se recomienda maridar el Krug 2008?
- El Krug 2008 marida a la perfección con ostras al tartar con emulsión de langosta, hojaldres de Chaource con pistacho, pescados de carne blanca con salsa de pimienta y limón, o postres que combinan frescura y redondez.
La paradoja de Krug 2008: ¿cómo es posible que uno de los años más frescos y con menos horas de sol de la región de Champaña haya dado lugar a un gran clásico?

La Casa considera que cada Millésime de Krug expresa el carácter único de un año concreto. Un Krug Millésime reúne los vinos más expresivos de un mismo año, enriquecidos por un envejecimiento de más de diez años en bodega. Cada Krug Millésime es diferente: es la «Música» de ese año, trasladada al universo Krug.
Krug 2008 es el relato, lleno de elegancia e intensidad, de un año fresco y equilibrado, al que el comité de cata de nuestra Casa ha bautizado como «Elegancia atemporal».
Gracias a la notable clemencia del clima en 2008, las uvas pudieron madurar tranquilamente, lo que les confirió una agradable frescura en el momento de la vendimia. Sorprendentemente, a pesar de estas condiciones, observamos una gran diversidad de una parcela a otra. La belleza de este contraste nos ha llevado a combinar sabores y aromas complementarios, procedentes de diferentes parcelas, entre ellas las de Aÿ, Bouzy y Ambonnay. El Krug 2008 es uno de nuestros grandes clásicos.
El año 2008 fue uno de los más frescos de los últimos 14 años, pero también uno de los menos soleados en Champaña desde hace casi medio siglo. Las precipitaciones fueron moderadas durante el crecimiento de las viñas, mientras que el verano fue seco. A ello le siguieron unas condiciones climáticas ideales durante la vendimia. La ausencia de altas temperaturas durante el verano de 2008 permitió así una maduración lenta y progresiva de las uvas.
En Krug, el año 2008 dio lugar a un champán atemporal, perfectamente equilibrado entre frescura, estructura y riqueza aromática. La inesperada variedad de variedades de uva se traduce en una gran complejidad, y observamos un amplio espectro de sabores y aromas durante la vendimia. Para el ensamblaje final, nuestro jefe de bodegas seleccionó los vinos que reflejaban toda la complejidad de 2008, en una composición admirablemente estructurada y marcada por la elegancia de ese año.
Para la creación final, hemos elegido los vinos que mejor resaltaban el carácter excepcional de 2008. Los Pinot Noir, que constituyen más de la mitad del coupage (53 %), proceden principalmente de las famosas parcelas de la vertiente sur de la Montaña de Reims, en particular las de Aÿ, Mareuil, Bouzy y Ambonnay. Los Meunier (25 %), llenos de tensión, aportan notas cítricas, mientras que los vinos ricos en matices de las parcelas de Chardonnay (22 %) confieren un toque afrutado al conjunto.
Tras 12 años en nuestras bodegas, el Krug 2008 ha ganado en expresión y presenta un perfil notable, preciso y armonioso.
Notas de cata
La marca Krug 2008 presenta un color dorado luminoso e intenso. En nariz es expresivo, rico y generoso, con aromas maduros de miel, regaliz, mentol, corteza de naranja y pomelo. Vivo, intenso y armonioso, con una agradable tensión en boca; destacan notas de membrillo, fruta confitada y cítricos, kiwi amarillo, carambola, miel, tarta de manzana, galletas «petit beurre», cáscara de naranja, peonía e hinojo, y en la cata destacan los toques florales y mentolados. Por último, la añada Krug 2008 ofrece un final largo en boca, a la vez que resulta preciso y notablemente estructurado.
Maridajes
El Krug 2008 marida a la perfección con tartar de ostras acompañado de una emulsión de langosta, galletas de parmesano, hojaldres de Chaource con pistacho, terrina de conejo con acedera, tagliatelles con mejillones y albahaca, platos elaborados con hierbas aromáticas, como el orégano y el tomillo, pescados de carne blanca en salsa de pimienta y limón, y con postres que combinan vivacidad y redondez, como la fruta de la pasión y el merengue de limón.
Valoraciones
«Una frescura excepcional realzada por aromas a pedernal, flores, almendras y limones. También se aprecian notas de avellana y frambuesa. Un champán complejo. En boca, oscila entre la potencia y la suavidad y revela complejos aromas cítricos realzados por una acidez persistente. Un Krug 2008 excepcional».
James Suckling
PUNTUACIÓN: 100/100
«El Krug 2008 expresa a la perfección toda la frescura de esta añada; se trata de un 2008 clásico, sin excesos de potencia. Este champán impresiona por su finura en boca.»
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