Para un brindis de aperitivo perfecto, destacan cuatro tipos de champán: el brut (de 6 a 12 g de azúcar por litro), el extra brut, el rosado y el blanc de blancs. Cada uno de ellos marida con un tipo diferente de aperitivo en función de su dosificación y de sus variedades de uva (chardonnay, pinot noir o pinot meunier).
Brut, extra brut, rosado o blanc de blancs: el champán adecuado para un brindis de aperitivo no se improvisa. El dosaje, las variedades de uva y los maridajes lo determinan todo.

Nada evoca mejor la celebración y la elegancia que un buen brindis acompañado de un refinado espumoso. Disfrutar de un champán durante el aperitivo es una experiencia única, sobre todo a la hora de elegir la botella adecuada para realzar cada bocado. Entre el dosage del champán, la variedad de uvas y los maridajes entre comida y champán, unas sencillas pautas le permitirán tomar las mejores decisiones y deleitar a todos los comensales.
La riqueza aromática del champán transforma un simple aperitivo en un auténtico momento de degustación. Los maridajes entre comida y champán son esenciales para realzar sabores y texturas, ya sea con foie gras, salmón ahumado o aperitivos vegetarianos. Nada puede sustituir al equilibrio entre un brindis crujiente y la frescura de una burbuja elegante.
No todos los champanes presentan las mismas características. Dependiendo del dosage del champán —es decir, la cantidad de azúcar añadida tras la segunda fermentación— y de la naturaleza de las variedades de uva utilizadas (chardonnay, pinot noir, pinot meunier), la gama de sabores que ofrecen varía considerablemente. Por lo tanto, es imprescindible conocer las principales familias de champán para impresionar a sus invitados durante un aperitivo perfecto.
Para orientarle en su selección y que sus brindis sean todo un éxito, a continuación le presentamos los principales estilos cuyos aromas maridan a la perfección con diferentes tipos de aperitivos, en particular elchampán como aperitivo:
El champán brut sigue siendo el clásico imprescindible de las mesas francesas. Su dosificación moderada, que suele oscilar entre 6 y 12 g de azúcar por litro, ofrece unas burbujas vivaces y refrescantes que maridan con prácticamente cualquier tipo de aperitivo, al igual que elchampán de aperitivo. Su ligereza realza el sabor del pan y de los acompañamientos sin llegar a imponerse nunca.
Para quienes prefieren sensaciones más intensas y una mayor percepción de frescura, el champán extra brut ofrece un dosaje aún más reducido. A menudo elegido para acompañar tostadas con sabor a mar o a base de pescado crudo, realza a la perfección la pureza del chardonnay o la vivacidad de los coupages que incluyen pinot noir o pinot meunier.
El champán rosado aporta un toque de color y de sabor afrutado a sus aperitivos. Elaborado a partir de una breve maceración de uvas tintas o de una mezcla de vino tinto y champán blanco, rebosa de notas de frutos rojos que realzan los aperitivos a base de jamón curado, fresas o quesos maduros. Sus delicados matices combinan el placer gastronómico con la elegancia.
El otro imprescindible, el champán «blanc de blancs», elaborado exclusivamente con chardonnay, seduce por su finura mineral y sus aromas florales. Ideal para acompañar tostadas con marisco o verduras frescas, presenta una acidez equilibrada y un agradable retrogusto, lo que lo convierte en el maridaje perfecto para sabores delicados.


