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¿Cómo hacer que un champán que ha perdido sus burbujas vuelva a burbujear?

Técnica para devolver las burbujas a un champán que ha perdido su chispa. Para ello, basta con una simple pasa.

¡El champán es sinónimo de fiesta! Las estrellas de los aperitivos de Navidad y Año Nuevo se invitan a nuestra mesa. Ya sea como aperitivo o como postre, el champán (y su baile burbujeante) siempre causa sensación. Volvamos primero al origen de estas burbujas, que en realidad están compuestas de CO₂ (dióxido de carbono). Son el resultado de la reacción, fruto de la fermentación que tiene lugar en el interior de la botella cerrada. Bajo la acción de la levadura, el azúcar se transforma en alcohol. El gas se condensa tanto en el líquido como en el espacio que hay debajo del tapón. El dióxido de carbono no puede escapar, la presión en la botella aumenta... y así es como el tapón acaba saltando al abrirla. Cuando la botella está cerrada, las burbujas de aire son casi invisibles. Solo cuando se sirve el champán en la copa, las burbujas suben a la superficie y liberan su aroma. Gérard Liger-Belair, catedrático especializado en fisicoquímica de la efervescencia líquida, tiene el champán como tema de investigación. Ha demostrado que las burbujas de aire se crean a partir de minúsculos defectos, impurezas y pequeñas partículas de polvo adheridas a la superficie del cristal.
Burbujas de resurrección

Al igual que cualquier bebida gaseosa, el champán pierde sus burbujas una vez abierta la botella. Degustar un néctar rancio no resulta precisamente agradable. Para resolver este problema, Real Simple ofrece un sencillo truco. Solo tiene que introducir pasas en la botella junto con el resto del champán. Al cabo de unos minutos, el dióxido de carbono se acumulará alrededor de las pasas y debería verse cómo las burbujas suben a la superficie. Ya solo queda servir este resto de champán adornado con nuevas burbujas. Este truco funciona si el champán lleva abierto solo unas horas. Ideal para refrescar nuestros aperitivos de vacaciones.

En cuanto a la leyenda de colocarse una cucharita alrededor del cuello para retener las burbujas de aire… lamentablemente, es falso; hay informes científicos que lo desmienten, etc. En 1995, un grupo de científicos del Centro Interprofesional del Vino de Champán llevó a cabo un estudio. Vaciaron parcialmente doce botellas. Tres se dejaron abiertas. Se colocó una cucharilla de plata en el cuello de las otras tres. Las tres restantes se cerraron con tapones herméticos. Por último, las tres restantes se cerraron con cápsulas. ¿El resultado? «Dado que la disminución dela efervescencia iba acompañada de una disminución del líquido [...], los investigadores evaluaron la pérdida de peso de cada botella hasta 72 horas después del inicio del experimento. Sorpresa desagradable: la pérdida era la misma con o sin la cucharilla». Y precisaron: «Las cucharillas no aportaban ninguna mejora en la conservación de las burbujas. En cambio, los vinos en botellas tapadas con tapón presentaban excelentes resultados en cuanto a efervescencia».

¿Cómo se puede hacer que un champán que ha perdido sus burbujas vuelva a burbujear?