Champán para el aperitivo
¿Qué champán elegir para el aperitivo? Brut, extra-brut, blanc de blancs o rosado: nuestros consejos para comenzar la comida con el champán ideal.
El champán como aperitivo: dar comienzo a la comida con estilo
El aperitivo, momento estrella de las burbujas, requiere un champán fresco, vivo y refrescante, que abra el apetito sin saturar el paladar. Se prefieren los estilos marcados y con poco dosaje: un brut sociable, un extra-brut o un brut nature para los más exigentes, o un blanc de blancs lleno de delicadeza y notas cítricas.
Para un aperitivo más gourmet, un champán rosado con aromas de frutos rojos marida a la perfección con embutidos selectos y canapés. Sírvalo bien frío, entre 8 y 10 °C, en una copa lo suficientemente amplia como para liberar los aromas.
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Preguntas frecuentes
¿Qué champán se debe servir como aperitivo?
Para el aperitivo, elija un champán fresco y con poco dosaje: un brut clásico, un extra-brut o un blanc de blancs de gran finura. Estas cuvées vivaces abren el apetito sin saturar el paladar. Un rosado resulta adecuado para un aperitivo más gourmet.
¿A qué temperatura se debe servir el champán como aperitivo?
Sirva el champán de aperitivo bien frío, entre 8 y 10 °C. Coloque la botella entre 3 y 4 horas en el frigorífico, o entre 20 y 30 minutos en una cubitera llena de agua y hielo. Evite el congelador, ya que destruye los aromas.
¿Brut o extra-brut como aperitivo?
Ambos son adecuados. El «brut», ligeramente dosado, es más consensuado y sabroso. El «extra-brut» (menos de 6 g de azúcar por litro) es más seco y marcado, ideal para los amantes de la vivacidad y los aperitivos con sabor a mar. El «brut nature» no contiene azúcar añadido.

