Súbase al tren con la jefa de escenografía Florence Mauduech
Este verano, la Maison Taittinger reinterpreta, a través de una campaña fotográfica, un clásico de la literatura: «Lavuelta al mundo en ochenta días»,de Julio Verne. La jefa de escenografía Florence Mauduech nos cuenta los entresijos de esta creación.
La vuelta al mundo en ochenta díases una de las novelas más emblemáticas de la obra de Julio Verne. De entre los 62 «Viajes extraordinarios» del autor, es la que se hace eco más directamente de los avances tecnológicos —que en aquel entonces revolucionaban el transporte al reducir el tiempo necesario para recorrer largas distancias— y, más concretamente, de tres acontecimientos de la época: la excavación del canal de Suez en Egipto, la inauguración del túnel de Fréjus y la finalización del ferrocarril que une la costa este y la costa oeste de Estados Unidos. Haciendo referencia al viaje en tren de Phileas Fogg, la Casa Taittinger nos lleva este verano a los cuatro rincones del mundo en su última campaña fotográfica. Sin embargo, a diferencia del recorrido del famoso explorador, aquí no hay ningún ataque de los sioux en el horizonte.
Al igual que la casa de champán, la escenografía ha sido concebida con refinamiento y eficacia por la jefa de escenografía Florence Mauduech, quien nos cuenta los entresijos de esta campaña veraniega.
Un trabajo en equipo
«Se trata de un trabajo en equipo. El cliente y el equipo fotográfico elaboran un briefing creativo y detallan sus intenciones. Es entonces cuando entro yo en escena para estudiar el presupuesto, la viabilidad y ultimar el guion junto con el fotógrafo. » De hecho, la jefa de escenografía, a quien suelen recurrir para decorados cinematográficos, participa junto a los fotógrafos desde las primeras conversaciones de preparación de la sesión fotográfica. Tras varias lecturas del guion, les propone varios conceptos de decorado. Aunque inicialmente se habían previsto varios universos, el equipo creativo se decantó por un símbolo atemporal del arte de viajar: el tren.«Solo diseñamos un único decorado principal, más elaborado, ya que era en el tren donde más nos identificábamos».Es entonces cuando entra en juego la maestría de la jefa de escenografía para crear el marco de esta campaña. Una vez definida la línea artística, Florence Mauduech se encarga de su ejecución y puesta en práctica. Para ello, contrata y coordina a los jefes de sección responsables de la fabricación de los elementos escenográficos en el taller.«A partir de nuestro mood board, concebimos cada elemento de forma inteligente en el taller para que se puedan integrar en él las luces y otros soportes fotográficos».Se tiene en cuenta hasta el más mínimo detalle: el portaequipajes, la bandeja, las cortinas. «Allí donde normalmente habríamos jugado con los recursos decorativos y coqueteado con un universo más onírico, se optó por mantener un gran realismo, lo que, en el contexto de un tren, implica el uso de metal y lacado, materiales brillantes que suelen emplearse muy poco en fotografía. Fue una elección ambiciosa por parte de los fotógrafos.Los asientos supusieron la principal dificultad. Buscamos por todas partes, recorrimos casi toda Francia, pero los asientos eran demasiado antiguos o estaban demasiado estropeados… Finalmente, decidimos fabricarlos nosotros mismos».
La sesión fotográfica
Por último, durante la sesión fotográfica, la jefa de escenografía supervisa el montaje y desmontaje de los decorados. Su trabajo culmina con la incorporación de los accesorios, algunos elementos cotidianos que acompañan el viaje: maletas, catalejos, brújulas e instrumentos náuticos. A través de cada detalle, Florence Mauduech da vida a la visión de los fotógrafos y, juntos, juegan con la percepción del espectador.«El universo de la escenografía cambia por completo según el juego de los accesorios, el paisaje proyectado, el cambio de actor…». A veces surrealista, a veces submarino, en ocasiones incluso desconocido, se trata de una vuelta al mundo exhaustiva.
«Era bastante ambicioso, para el ámbito de la fotografía, crear un decorado completo, pero a partir de un decorado así es posible producir muchas fotografías», explica Florence Mauduech, quien con este proyecto se aleja de sus caminos habituales. Jefa de escenografía especializada en el mundo del lujo y la belleza, firma los decorados de prestigiosas casas como Yves Saint Laurent o Isabelle Marrant y de cadenas nacionales como Super U.«El tema del tren y esta escala eran, por tanto, nuevos para mí; normalmente habría diseñado el tren al completo y habría jugado con los efectos de escala».
Finalmente, estas imágenes narrativas nos llevan de viaje junto a una botella de champán Taittinger casi personificada, hacia tierras desconocidas, pero lo importante nunca es el destino.
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